martes, 7 de julio de 2020

Solo los amantes sobreviven


Hay una película genial que os quiero recomendar encarecidamente: "Solo los Amantes Sobreviven", dirigida en 2013 por Jim Jarmusch.
El inicio del film es espectacular.
El cuadro se cubre de un nocturno cielo estrellado, luego comienza a girar en círculos hasta fundirse en un tocadiscos que sigue dando vueltas en plano cenital mientras se escucha Funnel of Love, de Wanda Jackson.
El disco continúa girando hasta desvanecerse y mutar hacia los dos protagonistas que descansan plácidamente en sus secretos escondites.
Eva está recostada en el piso con la cabeza apoyada sobre su cama. 
Luce una bata negra con bordes labrados en dorado. Su cabello es largo y rubio, tiene un peinado salvaje que armoniza con la palidez de su rostro.
En otra escena,  Adam, el marido de Eva, está sentado en un sillón de cuero bordó, tiene el torso desnudo y usa jeans oscuros. Su cabello es negro y largo hasta los hombros. Una de sus manos abraza una guitarra. La blancura de su piel resalta en la penumbra de su cuarto.
La película, de un subido decadentismo romántico, nos narra la historia de unos vampiros que llevan siglos y siglos caminando sobre la Tierra, ocultos, cansados de una existencia anodina en la que han visto cómo el ser humano lo ha echado a perder prácticamente todo y que se han acabado dando cuenta de que ellos son la "última frontera" que preserva la esencia y el patrimonio de todo aquello que hace humano al ser humano.
Adam e Eva desprecian a los humanos por todo ello (nos llaman Zombies) por haber degradado las más bellas manifestaciones de nuestra civilización y habernos sumido, como borregos obedientes ante el matarife, en nuestra propia e inevitable autodestrucción.
A Eva y Adam los unen siglos de amor, de arte, de pasión, de goce, de conocimiento compartido y sobre todo, de tiempo.
Son una pareja de amantes vampiros que han sobrevivido hasta nuestros días.
Adam vive en Detroit, una ciudad que quedó en el olvido por la crisis de la industria del automóvil. Es músico y compone anónimamente exitosas piezas de Dark Rock. 
Nadie conoce su identidad y nada desea nada de los humanos. 
Adam vive recluido en una antigua casona de un barrio solitario del desolado Detroit y sólo tiene conexión con el exterior a través de dos proveedores, uno de ellos es un joven (que lo visita en su casa y le consigue lo que desea, desde modelos de antiguas y valiosas guitarras (pasando por balas de la más pura madera para acabar con inmortalidad de un vampiro hastiado de la vida eterna) y un médico que le suministra sangre de la máxima calidad.
Al otro lado del planeta, en Tánger, vive Eva, su esposa.
Eva es una enigmática y elegante vampira que habita en una casa colmada de libros de distintas procedencias en su primera edición y que ella lee ávidamente en su versión original. Durante la noche. Eva sale a caminar, en busca de su amigo entrañable, otro legendario vampiro que es el poeta Christopher Marlowe, el verdadero y desconocido autor de las obras de Shakespeare, quien le provee de sangre de alta calidad, mientras hablan de arte, de literatura y de filosofía.
Adam e Eva son dos vampiros en Tiempos de Tribulación acosados por una invasión Zombie: la de la propia degradación del ser humano.
Ocultos en su inmortalidad, Adam e Eve saborean la sangre más pura (como si se tratase de la más poderosa droga) y cuidan rigurosamente de su salud evitando la ingestión de sangre contaminada, la que corre por las venas del común de los mortales, los Zombies, hijos de una civilización degenerada y sin salvación.
Como dandies decadentes, nihilistas y sofisticados a la antigua usanza, Adam e Eve cultivan su refinado gusto evitando socializarse con la degradación del universo Zombie que les rodea a fin de poder conservar el milagro de caer rendidos ante la belleza del legado de una Humanidad que ya no existe.
Eva y Adam están siempre íntimamente conectados. 
Lo que uno siente influye en el otro, más allá de la distancia que los separa.
Ella más cálida y serena, él, más frío, deprimente y asqueado de la vida, pero juntos, una pareja que se desea se comprende y se complementa. Una relación intensa y única. Amor en estado puro.
Eva siente la melancolía de su esposo y viaja al otro lado del mundo para verlo.
Se traslada de noche y en su equipaje sólo lleva libros y una petaca que contiene sangre espesa y de un intenso color rojo. Ambos se esperan ansiosamente, su encuentro no hace más que revivir la pasión que sienten.
Juntos beben la sangre más pura y rememoran el pasado compartido con los grandes protagonistas de la civilización humana: filósofos, intelectuales, exquisitos poetas y los músicos más consagrados.
Su calma no tarda en alterarse con la llegada de Ava, la hermana menor de Eva, una inmadura vampira adolescente zombificada que pugna desesperadamente por integrarse socialmente en este decadente mundo zombie.
Afortunadamente, su paso por la vida familiar de Adam y Eva será breve pero devastador y todo volverá a la calma cuando Ava se largue a seguir viviendo como una subespecie degenerada de zombie vampira.
En una escena de la película, los protagonistas, asqueados con la civilización humana zombificada que les produce nausea y horror, hablan de los genios humanos que han dejado una impronta en la Cultura de nuestra especie.
Mientras circulan de madrugada por las fantasmagóricas calles de un Detroit destruido por la crisis de la industria del automóvil, citan a Schubert, Edgar Allan Poe, Kafka, Samuel Beckett, Baudelaire o Einstein, lo mejor que los humanos han dado al mundo y que de los que ahora, solo los No-Muertos son su único testimonio y su herencia.
En tanto que inmortales, Adam y Eva han pasado por todas las eras de las edades del ser humano y han generado un enorme respeto y admiración por su civilización que, en el momento histórico que les ha tocado vivir, se han convertido en raras y delicadas Flores del Mal preservadas en un precioso, frágil y sobrenatural hibernáculo.
Para acabar.
La película es mucho más que un film de vampiros al uso, ni mucho menos.
Con una absolutamente genial banda sonora (quisiera destacar especialmente el inexpresable tema "Hal" (interpretado por la embriagadora voz de Yasmine Hamdan) la película es en sí misma una firme y desesperada vindicación disidente en favor del Arte, la Ciencia, la Naturaleza, la Filosofía, la Literatura y la Cultura que clama por preservarse frente a su inevitable colapso de nuestra especie. 
Un tema que en los tiempos que nos están tocando vivir, cobra su más pleno sentido.
El final de la película es desgarrador pero inevitable. Un signo más de nuestros tiempos.
Los dos amantes vampiros, sin disponer ya del suministro de la sangre más pura para poder sobrevivir, se convierten en otra remesa de carne picada para el Gran Leviathan del Sistema Zombie y no les queda otro remedio que volver a lo que fueron antaño.
Una auténtica tragedia que señala como un Angel del Apocalipsis, el fin de los tiempos de la civilización humana y el mundo.
En definitiva, la película "Solo los Amantes Sobreviven" que os recomiendo sinceramente, es pues un canto desesperado hacia todas aquellas cosas que hacen que la vida realmente valga la pena y que trágicamente, en nuestro mundo zombificado, solo una minoría se constituye como su albacea y en nuestra última esperanza para su futura y desesperada preservación.

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